"Las lagrimas de Cuenca" de Luis Alberto Álvarez Carrión
Cuenca es famosa por su procesión del silencio, por las oportunidades de acabar borracho, tirarte desde un barranco, contemplar el encanto de la ciudad y su reverso, la ciudad encantada.
Para mi sin embargo es famosa por las lágrimas y el consuelo, por llorar desconsoladamente por las desgracia del universo, por la mía propia, por la ausencia de destino, sentido, aprecio y todo eso.
Para mi es el barranco por el que se desborda la tristeza de mi alma en desconsuelo, para mi es famosa por el hombro y el abrazo de una mujer con ternura en su consuelo. Alicia Rosales. La espina en la que se apoya el tiempo cuando gime.

