Me acaban de llevar a ver "The Departed" la última película de M. Scorsese. Yo no conozco la filmografía de Scorsese en detalle aunque he visto alguna que otra de sus películas, sobre todo las clásicas: Raging Bull, Mean Streets, Taxi Driver, Goodfellas…y cuando ví esta me dí cuenta de que la capacidad creativa de Scorsese estaba en crisis. Aviso que yo ni soy crítico ni quiero serlo excepto si me alguien me paga por ir al cine. Esto va de puro consumidor, de público vaya, y que valga para cualquier contribución mía a Sin City.
Yo pensaba que Scorsese estaba muerto. A partir de Goodfellas, que no me pareció excelente pero sí entretenida, solo sacó bodrios. La Edad de la Inocencia, Casino, Bandas de Nueva York, El Aviador (esta confieso que no la he visto así que sí alguien decide que no puede ser calificada de bodrio adelante) y una serie de vídeos musicales (según IMDB) de los que no tenía ni idea. Pues bien, The Departed me ha gustado mucho. La película tiene ritmo, trama y suspense y sobre todo tiene un malo cojonudo. Tampoco he visto todas las películas de Nicholson, pero desde luego este papel lo borda. Hasta los yogurines De Caprio y Damon están bien, especialmente el último que respira cinismo por los cuatro costados y casi sin despeinarse.
Pero ¿qué es lo que me gusta de la peli? Lo primero que te obliga a pensar y a estar atento. Aunque pronto queda claro quien es quien, Scorsese no muestra hasta el final como se relaciona cada cuál con cada cuál. Hay que seguir la trama y poco a poco descubrir de qué va todo. Sin embargo, no es el suspense ni la trama lo más interesante. Lo más interesante es el estudio de la doble moral, tan común hoy en día. Policías corruptos, mafiosos chivatos, todo vale para conseguir determinados objetivos. Protección de asesinos para alcanzar metas más nobles, más elevadas. Un mundo en el que la moral y la ética te pueden llevar al desastre. Un mundo en el que los idealistas no quedan bien parados. Todo esto envuelto en un paroxismo de acción trepidante (para mi gusto demasiados tiros y demasiada sangre) al mismo tiempo que retoma la tradición del cine negro. Con este envoltorio Scorsese echa una mirada a la vida misma tal y como es hoy. Nos obliga a replantearnos nuestras propias posiciones, nuestras ideas sobre quien es quien, sobre hasta donde vamos a llegar, sobre quien son los buenos y quien los malos. Quizá Scorsese se ha echado una mirada así mismo y ha descubierto que ya no hacía cine sino bodrios y le ha salido de dentro hacer una película que rompe con los moldes Hollywodienses que le había atrapando. Un peli sobre una de las facetas más interesantes de los seres humanos: las contradicciones.
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Drugstore Cowboy es simplemente un peliculón. Empieza (y termina) con la mejor canción de Desmond Dekker, "The Israelites" que se te queda grabada en la mente y te marca el ritmo de la historia. Interviene Burroughs con un par de minutos estelares dedicados a acorralar el miedo que los puritanos y los falsos nos llevan metiendo encima desde hace siglos. Matt Dillon por fin actúa. Se cree el personaje a pies juntillas y lo interpreta de maravilla. Hace de yonki empedernido, sin ningún mono estrepitoso con vomitonas ni nada por el estilo, un yonki disfrutando del caballo a tope, pasándolo bomba y viviendo con un chica estupenda. Yendo de un lado para otro haciendo lo que le gusta. Y al final intentando dejar la droga, pero una vez más sin aspavientos, desmitificando al yonki "pobre de mí" que había encarnado Pacino en "Needle Park", tranquilo y decidido. Es simplemente fantástico.
La peli tiene su momento cumbre cuando Dillon tiende una trampa cómica al inspector de policía que le vigila. Le sale perfecta y graciosísima. Y según se ríe bajan las burbujas del champán por la pantalla sobre su rostro risueño. Una de las mejores caras de satisfacción que nadie haya puesto en la historia del cine. Qué yo sepa por supuesto!
Concluyo: si hay algo adictivo en este mundo ... es la telebasura y no las drogas.
Gus Van Sant
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Yo tuve una novia suiza y viví en allí cierto tiempo. También vivimos cierto tiempo en España y tuve que oír un montón de veces comentarios xenófobos y estereotipadores sobre los suizos y su economía que "sangraba" a los países pobres entre ellos España (de coña oyes) guardando el dinero a los sátrapas y criminales. La riqueza suiza no tenía nada que ver con un sistema democrático participativo directo en los tres níveles administrativos municipal, cantonal y federal, ni con la inversión en educación pública, ni con las avanzadas políticas sociales (ayuda al toxicómano combinada con la legalización del uso controlado de la heroína por poner un ejemplo), ni con un alto acceso de las mujeres al poder, en el sector privado y público, ni con una política de a imigración y de asilo y refugio decente (si la comparamos con las de sus vecinos). NO! El dinero se lo habían robado a Ezpaña ayudando a Roldán, los narcos, la ETA, Mario Conde, Guerra y todos los demás canallas. Los suizos viven tocándose los cojones a base de robarnos a los españoles! (Y un poco a los negros). Harto de discutir este tema con gente que además no habían salido nunca de su barrio -aunque también con algunos culturetas y viajaditos- abandondé el tema y me dediqué a hacerle el amor a mi suiza que al principio por no entender español, y después por ser inteligente pasaba ampliamente del tema. Este artículo de El País nos cuenta que desde el 86 llevan con el tema de las cuentas limpias. En España la deuda pública del PSOE con la que en parte se construían las autopistas en las que ahora se matan los 6.000 al era más ópaca que el bigote de Hitler. Se sabe que se lavaba mucha pasta negra (con perdón) en deuda pública en España. ¿Se acuerda alguien? Pues mire usted, no. Y del Santander en Chile y Argentina, poco oye. ¿Y de la política tibia con Obiang el de Guinea? ¿Y de no tomar Nesquick ni los 800 milones de productos que la marca SUIZA Nestlé nos vende mientras explota a los curritos y saquea las riquezas de otros países al amparo de la OMC? A mi niño el Nesquick no me lo quites. A los suizos si hay que darles en algún sitio que sea donde les duela ¿o no?
Estoy que trino con los putos estereotipos de los cojones. Debe ser porque soy extranjero.
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